El fuerte crecimiento y la consolidación de la marca en ese mercado en menos de un año desencadenó la decisión

La tecnológica uruguaya Kona — que tiene en las soluciones cognitivas, banktech, blockchain, machine learning, y la tecnología Watson de IBM su principal diferencial—, pondrá sus fichas del otro lado del charco este año. Y para dar un impulso fuerte a su facturación, decidió instalarse con una oficina propia.

Es donde pensamos crecer a futuro. Llegamos el año pasado a ese mercado de la mano de IBM Uruguay y captamos la atención de 10 clientes entre bancos y grandes instituciones, como Itaú, BBVA Banco Francés y Río Uruguay Seguros. Conquistamos ese mercado con soluciones de chatbot inteligentes para clientes (Konecta) y para la gestión de conocimiento interno (K-Base).

Diego CibilsCofundador de la empresa

El fuerte crecimiento y la consolidación de la marca en ese mercado en menos de un año desencadenó la decisión. La empresa seguirá con IBM pero de ahora en más, buscará «crecer por cuenta propia». El mercado argentino representa un 40% de la facturación de la empresa y el plan es que a fines de este año sea un 75%, indicó Cibils.

En marzo, la empresa abrió su oficina en el espacio de cowork WeWork y asignó una persona, a la que se sumará Cibils en abril por unos seis meses (pero se puede extender) y esperan cerrar este año con tres personas más.

El perfil de quienes lleguen a esa oficina será comercial y técnico, porque el desarrollo de los productos se seguirá haciendo en Uruguay.

“La forma de crecimiento es con productos y no con soluciones a medida. Éstos se pueden desarrollar e implementar desde Uruguay”

detalló.

La empresa obtuvo el premio latinoamericano a la excelencia en desarrollo de soluciones estratégicas otorgado por IBM en el Think 2018, el evento mundial que tuvo lugar el mes pasado en Las Vegas. Ya tiene 17 colaboradores en su equipo, duplicó su facturación en 2017 con respecto al año anterior, y su crecimiento está trascendiendo de a poco a la región. Tímidamente, ya conquistó clientes en Chile y Centroamérica y hay propuestas de otros países que están «analizando en profundidad».